Tengo dos buenas amigas que han sido madres recientemente. Madres ya de familia numerosa, dejaron hace tiempo de ser madres novatas. Como además las dos son pediatras, poco necesitan de las cosas que yo les pueda explicar.

Me planteaba estos días, cuál sería el regalo más apropiado para hacerles, especialmente porque cuando ya tienes hijos anteriores la necesidad de cacharrería y ropa disminuye sustancialmente por aquello de la herencia, y porque te vuelves menos «tiquismiquis» para que tus hijos lo lleven casi todo de segunda mano.

Lejos de las cosas que se pueden comprar con dinero, creo que a los recién nacidos y a sus madres se les pueden hacer básicamente 5 regalos, las 5 «C»: calma, cariño, comprensión, cuidados y compromiso.

Calma

Los primeros días de vida de un bebé son caóticos. No sabes si es de día o de noche. Duermes poco, tienes el cuerpo dolorido y los pechos muy sensibles. En un momento en el que todo tu universo gira entorno a un pequeño ser imprevisible, necesitas que el resto de tu entorno esté en calma y no genere más estrés.

Para facilitar que haya calma es mejor que no visites sin llamar o que directamente no visites los primeros días. Si tú misma tienes hijos muy pequeños, que no enreden demasiado… Respetar los horarios de la mamá y el recién nacido es fundamental. Lo bueno si breve, dos veces bueno…

Si tú misma tuviste una mala experiencia en el postparto, no hace falta que lo expliques en detalle ni tampoco te explayes en experiencias desagradables de otras mujeres conocidas.

Cariño

Que la mamá sepa que tiene tu cariño, aunque sea en la distancia. Hay cientos de formas de decir que estás al otro lado, y que puede contar contigo si lo precisa, «si me necesitas, silba».

Cuando estés con ella, abraza a la mamá, pero no quieras a toda costa coger al bebé. Igual no es el mejor momento porque está descansando o porque esa madre está en una fase «leona» en la que en el fondo no quiere que el bebé pase por muchos brazos diferentes de los suyos. Son sentimientos que muchas mujeres tienen y que hay que tener en cuenta.

Comprensión

No juzgues su forma de hacer las cosas. Seguro que es diferente de la tuya. Tampoco su estado de ánimo y mucho menos su físico y su forma de vestir.

Las madres recientes necesitan comprensión del momento que están viviendo. Por eso los grupos de iguales, de postparto, de lactancia, generan tanta sinergia entre las madres. Otra mujer está pasando una situación similar a la tuya y la empatía es mutua.

Cuidados

Es posible que lleve un par de días -o más- sin comer algo caliente. ¿Por qué no aprovechas la visita para llevarle un tupper con comida preparada? Y si ves platos por fregar, mientras vas hablando y ella da el pecho, puedes arremangarte un poco y volverle a dejar cubiertos disponibles.

Si tus hijos van al cole con los suyos, ¿por qué no los recoges y te los llevas un ratito al parque o a tu casa?

Compromiso

Como parte de una red de madres en las que todas acabamos siendo necesarios.

Y porque al final, vivamos como vivamos nuestra maternidad, hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan…. Todavía más si sois amigas 🙂