Pánico acaba editar nuevo disco, titulado Kick. Es una buena escusa para destacar un infaltable en la discoteca bicentenario.
Un batatazo que nos llegó con cierta reticiencia y que terminó por fortificar el mito de una banda que se hizo camino desde los más oscuros subterráneos de Santiago y los shows más freaks que se pudieron ver a mediados de los ’90. Pánico sacudió los iPods a mediados de la década recién pasada, con un nuevo formato sonoro, alejandose de los mambos y los sonidos latinos colados por un ácido filtro, a las hiperkinéticas canciones que llenan de energía los diez tracks de Subliminal Kill.
El cambio de sonido y el origen del disco surgió, como suele pasar en el mundo del rock, como producto de un periodo tumultuoso, que tuvo a los Pánico a punto de tirar la toalla. Apestados de ser catalogados estilisticamente como “world music” por la filial francesa de Sony Music, quienes también no consiguieron a su vez, ventas muy positivas con Telephatic Sonora (el disco que la multinacional editó y apoyó con todo el dinero y sobreproducciones que suelen realizar las grandes corproraciones de música), el grupo pasó por momentos de incertidumbre. Uno de sus integrantes dejó la banda, y tuvieron que buscar trabajos externos para mantenerse en suelo francés.
A pesar de las dificultades, los ensayos no pararon y en cosa de algunos meses dieron vida a las diez canciones que componen el disco. Lo editaron de forma independiente (Tigersushi), y se lanzaron a la carretera para promover su nuevo sonido (muy cercano a lo que por esos días se conoció como nü rave), donde explotaban más sus gustos por la electrónica, añadiendo más guitarras y eliminando de una vez por todas, los boleros y el pop que tanto dolores de cabeza dio con su placa anterior, eso sí, sin dejar de lado sus raíces latines (uno de los tracks más destacados en la versión del clásico “Lupita” de Perez Prado).
El mundo indie les abrió las puertas, con buenas reseñas en revistas especializadas y el nombre de Pánico, se transformó en un referente de culto en tierras europeas. La revista New Musical Express a fines del 2005 apuntó a “Anfetaminado” (tema que ya había sido grabado por la banda en 1995, en su primer disco oficial, Pornostar) como una de las mejores canciones del año. Visitaron importantes festivales del verano europeo como Benicassim y BAM, además de recorrer los escenarios de ciudades como Londres, Nueva York y Berlín.
A la vez, por este lado de la tierra, las noticias de los nuevos caminos de la banda tuvieron su climax cuando se supo que uno de los integrantes de Franz Ferdinand recomendaba desde su sitio web escuchar a estos chilenos modernos. Fue en esos días, cuando Pánico anunció su regreso a tierras chilenas, luego de varios años de ausencia, en los cuales fueron sumando adeptos subterráneamente, quienes conseguían sus viejas canciones a través de Internet, y hasta participaban activamente en “tributos” al grupo, realizados un par de veces en Santiago. La bienvenida se convirtió en uno de los momentos más importantes en la historia del grupo: conciertos con llenos totales, fanatismo y una alta cuota de emotividad tuvieron aquellas jornadas vividas en marzo del 2007 en Valparaíso, Concepción y en especial, en el Teatro Teletón de Santiago, donde desempolvaron viejas postales de la banda, que sonaban tan frescas como las canciones del flamante Subliminal Kill, que recibió edición chilena a mediados del 2006, y permitiendo así la alta rotación del single “Transpiralo” en radios nacionales.
Julio del 2010, a cinco años de este notable disco, Pánico presenta su esperado sucesor: Kick. Con un sonido mucho más rockero, cercano a Rayo al Ojo (1998) con aires psicodélicos, esta banda espera sorprender a sus fans que siguen hasta el de hoy, gritando cada fin de semana “mamaluco cucurrucho chico guero!”.
Mantente informado de los movimientos de Pánico a través de su MySpace: http://www.myspace.com/panicoband
Escucha SUBLIMINAL KILL