Si en los ’80 y ’90, los medios tenían a un referente extramusical siempre presente en cada nota en Chile, ¿por qué no conversar con uno de los representantes más activos de la microindustria musical independiente de hoy?. Nuestro corresponsal Jaime “Cachu” Rojas conversó hace varios meses con Diego Sepúlveda, la cabeza del sello Cazador, que cada mes nos sorprende con alguna nueva adquisición músical salida desde los subterraneos de la capital. Actualmente el sello mantiene en sus filas a un interesante puñado de bandas: Fother Muckers, La Reina Morsa, Los Mil Jinetes, TV Gamma, Protistas, Los Sudacas y al ex Usuales, Simón Cox. La deuda quedó pendiente hasta hoy, cuando sacamos a flote esta nota para todos los interesados en el trabajo tras bambalinas de la música chilena.
Para la gente que no ubica al sello Cazador… ¿Qué podrías decir de él?
El sello Cazador es una empresa que nació prácticamente de la necesidad de editar discos de bajo costo para el público, tenemos un compromiso fuerte con el arte en los discos, buscamos que la gente sienta que se lleva mucho más de lo que está pagando. Hoy en día estamos funcionando en una etapa muy Net Label, porque las platas no dan como para ediciones industriales de todos los discos, entonces editamos en mp3 todo lo que podemos y generamos muchas descargas a partir de eso, difundimos mucho a las bandas en internet y editamos en físico cada vez que podemos. Al mismo tiempo intentamos abrir el negocio en internet buscando nuevas formas de entregar un disco y generando lucas por ello que no necesariamente salgan del bolsillo de los fans.
Hay bandas que lanzan material en mp3, pero uds. siempre están involucrados con el arte que siempre es muy fino, y siempre en las ediciones limitadas, el arte se destaca.
Claro, es algo que nos interesa harto. Cristóbal Briceño (cantante de Fother Muckers y Los Mil Jinetes), siempre está metido mucho en el arte de los discos de sus bandas. Junto a Javiera Naranjo, que es nuestra diseñadora – que gracias a Dios, no es diseñadora profesional, por lo que no tiene los vicios del gremio – han desarrollado quizás una manera de ver el arte del sello, siento que trabajar con ellos es un gran aporte a lo que es Cazador, siempre intentan pasar por encima de los clichés, desarrollan una identidad de sello. Lo mismo pasa con La Reina Morsa, ellos tienen muy claro el cuento del arte y para donde quieren llevarlo.
¿Cómo llegaste a fundar el sello?
Siempre quise tener un sello discográfico, nunca he sido muy bueno para tocar ningún instrumento, pero siempre me interesó el tema de promover cosas, ser alguién que está detrás. Cuando estaba en el colegio, quería trabajar en un sello pero era super parco, flojo y nunca lo hice, hasta que empecé a trabajar con los Fother Muckers y sacamos el disco con Escarabajo, donde la relación con ese sello no fue muy agradable. Después el Cristóbal quería sacar el primer disco de Los Mil Jinetes y me dijo que no hiciéramos la maraña para buscar un sello que lo editara, asi que decidimos editarlo por nuestra cuenta bajo Cazador. Andrés Zanetta hizo el arte junto a Cristóbal y yo busqué donde editar los discos. Lamentablemente las ediciones no fueron las mejores, pero aprendimos harto sobre cómo vender, dónde vender, dónde mandar a fabricar, en qué momento editar, aprendí sobre la marcha, con todo lo bueno y malo que eso conlleva. Al principio íbamos a ser socios con Cris en esto, pero él tiene bastantes ocupaciones con la música, así que creí mejor que se concentrara en eso y yo me concentraba en esto. Ahora trabajo con más gente en el sello, aún estamos estructurándonos en el trabajo; que no es sencillo, pero creo que es un proceso que sacaremos adelante y de buena forma.
¿Tu estudiaste algo, cómo Administración, para estar a cargo de una empresa, o empresa a futuro?
Entré a estudiar Dirección de Cine y pretendía ser director, pero al poco tiempo, cuando estaba en mi último año en la U, empecé con los Fother Muckers y encontré que servía más trabajar en la Producción y generar contactos, ahí me quedé y aprendí algo del negocio del Cine y de la Tele a nivel de producción, lo que me sirvió mucho para armar y estructurar Cazador para que fuera más como una máquina y no sólo como un capricho adolescente.
¿Cazador estará abierto a otras disciplinas como la pintura, los libros?
Sí, de hecho, no me gusta que se diga “Cazador Records”, me gusta decir “Sello Cazador” porque un sello tiene que ver con una marca, no en sentido comercial sino como una estampa, debe reflejar una manera de hacer las cosas que se pueda reconocer fácilmente. Por lo mismo, este sello tiene el interés de editar tanto música como otras manifestaciones del arte. La rama de libros es la que está más avanzada, Javiera editó uno sobre artesanía en Crin y tenemos un proyecto más en la olla para este año o comienzos del otro. Se mueve a su propio ritmo lo de los libros, pero con constancia.
¿Cómo llegan las bandas a Cazador?
Generalmente siempre recibo mucho feedback de gente que quiere estar en el sello, pero que por lo general, no me gustan mucho, soy más bien jodido en ese sentido. El único “requisito” que hay para entrar a Cazador es que nos guste la música, tanto a mí como a Rossana, Vivi y Bley que ahora se sumaron al trabajo del sello. Que tengan un buen show en vivo es muy importante porque tengo la idea de que así va a ser el futuro de la música, volver a ser una cuestión presencial como era antes, como en los tiempos de Mozart, donde no había soporte de cómo registrar la música, ahora el mp3 ha hecho un poco eso, disolvió el soporte y lo que tenemos que hacer es recuperar el acto presencial. Me desanima a ratos el hecho de que en Stgo todos reclamen tanto por los shows en vivo, que hace frío, que es lejos, que es caro, que ese lugar suena mal, que la cerveza es mala, que es muy cuico, siempre hay un puto problema para ir a disfrutar un show de una banda que te gusta, pero nadie reclama cuando tiene que hacer una fila de 4 hrs por entradas de 50 lucas y más encima por un show en el que no van a escuchar bien ni ver mucho.
¿Vas mucho a tocatas?
No voy tanto como quisiera, me gustaría ir más, sobretodo a ver bandas nuevas. Me gusta el Estudio Elefante, creo que están haciendo algo super importante para la música de Santiago, abrir casi todos los días y temprano. Abren a las 7 de la tarde y cierran a las 12, tocan dos bandas generalmente y son bandas que nadie conoce, ahí tienen la oportunidad de tocar con buen sonido. Encuentro que eso es bacán. Ahí es donde voy más últimamente.
En este aprender diario de ser representante ¿Te han cagado o se han aprovechado en el sentido monetario de uds.?
No, y si lo han hecho no me he dado cuenta. Intento estar siempre bueno y sano, cuando voy a los shows, hasta que no termine la última nota y no cuente el último peso, no me tomo ni un trago así que, intento ser lo más profesional en ese sentido, y espero que los dueños de los locales sean iguales conmigo, jamás he desconfiado de nadie y trato de tener buena onda con todos, para que ese tipo de cosas no pase. Se que hay muchos que pueden ser así, pero afortunadamente no me los he topado y no he tenido ese disgusto.
Y tu ¿como llegaste a la música?
En mi familia no hay músicos, les gusta la música sí, pero no soy como de esos hijos ultra estimulados por sus papás para relacionarse con el arte. Igual ellos escuchaban música setentera gringa y eso como que me forjó una idea. Mucho tiempo no pesqué esas bandas, pero cuando fuí madurando me di cuenta que sí eran parte de una cosa que cultivé desde pendejo y que me gustaba harto. De hecho, como que mis papás no entienden tanto los alcances de las cosas que hacemos, por ejemplo cuando fuimos al Crush Power Music (verano del 2009) con los FM, les conté y dijeron “Ah, que bueno”, medio entre que no sabían si felicitarme o decirme que estaba perdiendo el tiempo. Después salió el aviso en la tele y me dijeron “Oye y salieron en la tele” y eso me puso en el mapa para ellos. Así son los papás y está bien, es como su función no cachar nada desde tus 20s en adelante.
En el Crush… ¿cómo fue la relación con las bandas?
Con los únicos que tuvimos más acercamiento fue con Chico Trujillo que estaban en el camarin de al lado de nosotros y hablamos con el ‘Macha‘ un rato, pero no hubo mucha interacción. Los Bunkers estaban pero no eran muy de la onda de nosotros. Los he visto monton de veces en backstage a ellos, son super buena onda con todo el mundo, los Durán siempre hablan con todo el mundo. Igual me gusta que las bandas que estén en Cazador tengan esa sensación de familia, yo soy muy abierto en ese sentido, no me gusta que sientan que estan como en una relacion comercial conmigo, que esten amarrados comercialmente, sino que estan porque les gusta estar y porque me gusta que estén y nos llevamos bien y somos amigos.
Con la experiencia que has ganado como representante de bandas ¿crées que en Chile puede surgir una
banda sin representante o es necesario que haya algún agente detrás que no sea músico, vendiendo los discos, pegando flyers..?
Siempre tiene que haber alguien detrás, que no sea músico y esté metido en el tema, y ojalá, alguien que tenga una visión clara de lo que significa “comercializar” algo, más allá de que tenga conocimientos especificos sobre el tema, pero que tenga una idea clara de cómo quiere que se vean las cosas, cómo quiere hacer las cosas. Algunas bandas lo tienen, es cierto, pero un músico no debería comercializar sus discos, difundirlos y además hacer música, creo que son cosas que tienen que estar separadas, no se puede ser león y camaleón, tienes que elegir uno de los dos.
Yo admiro mucho el trabajo de Carlos Fonseca, ojalá pudiera aprender más cosas de él, pero no me contesta los mails. Puto.
Finalmente, si tuvieras la posibilidad ¿tu que propondrías para que las radios pongan música nacional?
La música que uno podría considerar buena, siempre va a ser de una “elite” por decirlo de alguna forma, de un grupo pequeño de personas, nunca la música que es realmente buena es de gusto popular o masivo, porque para ser popular o masivo, uno tiene que tener otros estandares, como la tele; hay buenos programas que no ve tanta gente, o canales que son muy buenos, pero a la vez existen programas muy malos que tienen millones de espectadores. La masa social es algo donde quizá nosotros no tenemos que atacar o no es donde tenemos que estar. Porque si quisieramos estar ahí, tendríamos que hacer otra cosa, como rock de estadio ¿Qué puede tener de interesante tocar para 120 mil personas, donde la persona que está mas cerca de ti, esta a 20 metros, detrás de una reja, con guardias que si saltan les van a pegar? No tiene sentido para mí.
No creo que me toque proponer algo cómo para tener más presencia en los medios la música nacional, pero sí podría recomendar que contraten a gente joven y tomar en cuenta lo que tengan para decir. Para mucha gente, la Javiera Parra sigue siendo la gran diva de la musica nacional, como si fuera la nueva Violeta, lo mismo pasa con Denisse Malebrán.
Una cosa que no me gustaría perder es estar a ras de piso, nunca me gustaría estar en una montaña donde miro para abajo, me gustaría seguir yendo a tocatas toda la vida, seguir descubriendo cosas nuevas, destruyéndome y aprendiendo en el fondo. No quiero tener una posición segura donde me voy a sentar y me van a llegar miles de Cds de personas que quieren estar en mi sello y yo me voy a poner a escucharlos y elegir por cansancio. Tengo que ver como se relacionan. Las bandas son una cosa muy social, y tienen que ver mucho con la ciudad, una banda dice mucho de la ciudad que vive, las bandas de Valpo son totalmente distintas a las bandas de Stgo. Y son distintas por algo, porque las ciudades influyen en ellos y por lo mismo, uno tiene que integrarse en eso, los productores, los sellos tienen que integrarse en eso, no en una oficina el resto de su vida.
. FIN.
